Joyas de perlas

Utilice esta guía para obtener información acerca de la calidad y el valor de las perlas cultivadas que ofrece Blue Nile y encuentre la perla indicada para usted.

¿Qué es una perla cultivada?

Las perlas naturales son muy poco frecuentes, por lo tanto, la mayoría de las que se venden hoy en día son cultivadas. Para crear una perla cultivada, se implanta un abalorio diminuto en la ostra y gradualmente, con el tiempo, la ostra cubre el abalorio con muchas capas de minerales y proteínas naturales. Estas capas se conocen como nácar. El nácar es lo que da a las perlas su hermoso lustre y color.
 

Cómo elegir la perla correcta

Tipos de perla

En Blue Nile, ofrecemos una gran variedad de perlas cultivadas de Akoya, de agua dulce, de los mares del Sur y de Tahití. Nuestras joyas de perlas están disponibles en una gran variedad de estilos diferentes, entre ellos, aretes, aretes modernos, collares, colgantes y brazaletes. Además, ofrecemos perlas con una gran variedad de precios, para que pueda encontrar la perla ideal para su estilo y presupuesto.


 

Calidad

Si bien no existe una graduación estandarizada utilizada en toda la industria en el caso de las perlas, en Blue Nile nos aseguramos de que todas las perlas cumplan con nuestros altos estándares de calidad. En Blue Nile encontrará educación relacionada con cada tipo de perla que ofrecemos para que conozca las diferentes cualidades de cada una.

 

Color

Color de la perla

El tono general de una perla también se llama color de la perla. Los colores típicos son blanco, crema, amarillo, rosado, plateado y negro. Una perla también puede tener un toque o matiz de otro color, que se ve cuando la luz se refleja en la superficie de la perla. Por ejemplo, un collar de perlas puede parecer blanco, pero cuando se ve más detenidamente, puede apreciarse un matiz rosado.


 

Lustre

Las perlas producen un brillo intenso llamado lustre. Este efecto se crea cuando la luz se refleja en las numerosas capas de cristales diminutos de carbonato de calcio que componen la perla. Esta sustancia se llama nácar. Cuando seleccione una perla, tenga en cuenta que cuanto más grande es, más nácar tiene, por lo tanto, posee más brillo. Compare una perla cultivada de agua dulce de 5 mm con una perla cultivada del mar del Sur de 10 mm y la diferencia en la cantidad de nácar es evidente. La diferencia en lustre es tan claramente visible como la diferencia en el tamaño de las perlas.

 

Forma

Forma de la perla

En Blue Nile, ofrecemos la forma de perla de mayor calidad y la menos frecuente: la perla redonda. Las formas que no son esféricas ni simétricas se consideran de menor calidad. Las perlas de Akoya, de Tahití y de los mares del Sur que se utilizan en joyería tienden a ser las más redondas, mientras que las perlas de agua dulce pueden ser ovaladas o casi redondas.


 

Marcas superficiales

Cuando el molusco crea la perla, las capas de nácar no siempre se adhieren a la perfección. A veces pueden aparecer manchas y burbujas en las capas. Las perlas con superficie más pareja son las de mejor calidad y las más codiciadas. En Blue Nile, para disponer de una gran variedad de precios, ofrecemos perlas con superficies de distinta calidad.

 

Tamaño

Tamaño de las perlas en milímetros

El tamaño de la perla depende en gran parte del tipo de perla. El tamaño de las perlas de agua dulce varía de 3,0 a 7,0 mm; el de las perlas de Akoya, de 6,0 a 8,5 mm y el de las de los mares del Sur y de Tahití puede llegar a los 13 mm.



 

Cuidado

Si se cuidan correctamente, las perlas pueden durar toda la vida. La mejor manera de cuidarlas es usarlas a menudo, ya que los aceites naturales de la piel mantienen el lustre de las perlas. Sin embargo, es importante mantenerlas alejadas de los químicos domésticos, por ejemplo, los perfumes, el maquillaje y el fijador para el cabello. Los químicos de estos productos comunes pueden opacar el lustre de las perlas. Se recomienda que las perlas sean lo último en colocarse al vestirse y lo primero en quitarse al llegar a casa. Antes de guardar las perlas, límpielas con un paño suave y guárdelas por separado para evitar rayar las superficies delicadas.